Juegos, deportes, charlas al aire libre y desafíos grupales fueron parte de una experiencia que dejó mucho más que anécdotas: fortaleció la confianza, el compañerismo y los lazos que hacen crecer a cada grupo.
Estos espacios no solo invitan a disfrutar de la naturaleza, sino también a fortalecer los vínculos, compartir experiencias y construir recuerdos que quedarán para siempre.
Gracias a todos los que hicieron posible esta experiencia: a los profes, por acompañar con entusiasmo cada actividad y a los chicos, por ponerle tanta energía y alegría.